Por Ricardo Reyes.
Los productores pecuarios de Nayarit se encuentran en plena preparación para enfrentar lo que tradicionalmente se conoce como la «temporada crítica» en el sector ganadero: la combinación de la Cuaresma y la época de estiaje, periodos que impactan tanto en el consumo de carne como en la disponibilidad de recursos forrajeros para el ganado.
De acuerdo con información del sector, durante la Cuaresma —que en 2026 inició recientemente con el Miércoles de Ceniza— se registra una reducción histórica en la demanda de carne roja debido a las tradiciones religiosas católicas, que promueven la abstinencia de este alimento en días específicos como los viernes y el inicio del periodo. Aunque en algunas regiones del país se observa que este impacto ha disminuido en los últimos años por cambios en hábitos de consumo y factores económicos, en Nayarit los ganaderos mantienen precaución ante la baja en la actividad comercial.
A esta situación se suma la temporada de estiaje, característica de los meses secos en la entidad, que reduce la disponibilidad de pastizales naturales y complica la alimentación del hato ganadero. La falta de lluvias provoca estrés hídrico en los animales, disminución en la producción de leche (en hatos lecheros) y, en casos extremos, pérdidas por desnutrición o necesidad de suplementación alimenticia costosa.
Productores consultados indican que ya están implementando estrategias para mitigar los efectos:
- Almacenamiento de forrajes y reservas de alimento concentrado desde meses previos.
- Rotación de potreros y manejo racional de pasturas para conservar el recurso.
- Suplementación con sales minerales y alimentos alternativos.
- Planeación de ventas y sacrificios para evitar saturación de inventarios durante la baja demanda.
La Unión Ganadera Regional de Nayarit ha enfatizado la importancia de estas medidas preventivas, especialmente en un contexto donde el sector busca consolidar avances en sanidad animal y comercialización, como se ha visto en eventos recientes como la Expo Ganadera Nayarit y esfuerzos por recertificaciones.
Expertos del ramo señalan que, aunque la tradición cuaresmal sigue influyendo en el consumo local, la preparación anticipada permite a los ganaderos nayaritas sortear mejor esta etapa sin mayores pérdidas. Se espera que, con el regreso de las lluvias a partir de mayo-junio, el sector recupere dinamismo.
Los productores llaman a la población a valorar el esfuerzo del campo nayarita y a consumir productos locales, incluso en periodos de tradición alimentaria distinta, para apoyar la economía rural de la entidad.
